Los entrenadores también aprendemos de los jugadores. De hecho son ellos los que en un buen número de ocasiones son responsables de alguna innovación gracias a su propia creatividad. Y un ejemplo es el que vamos a ver hoy, ya que vamos a tratar acerca de una variante del bloqueo directo que conocemos como Varejao screen o, traducido, bloqueo Varejao, en honor al jugador que hizo popular esta acción.
La importancia del BD en el baloncesto actual
A pesar de la enorme cantidad de opciones ofensivas que ofrece el juego, el bloqueo directo es sin duda la que más se utiliza en la actualidad. De hecho puede decirse que en la alta competición, un porcentaje mayoritario de los ataques se basan en la inclusión, en algún momento, de un bloqueo sobre el manejador del balón.
Esto ha provocado que las defensas se ajusten a esta circunstancia, y hoy en día raro es el equipo que no tiene un ramillete de alternativas defensivas para minimizar el impacto del bloqueo directo. Claro que los ataques tampoco dejan de buscar fórmulas para complicar la vida a los defensores a partir del Pick and Roll, y esto es exactamente lo que se consigue con este tipo de bloqueo.
Introducción al concepto de «Varejao Screen»
Al hablar de Varejao Screen – también conocido como Flip Screen- estamos haciendo mención a un tipo de acción de bloqueo directo en la que el bloqueador finge que va a poner el bloqueo por un lado, y en el último momento orienta su cuerpo de manera que lo coloca en el lado contrario. En un gráfico, esta sería la representación del movimiento.

Si ves baloncesto con frecuencia estoy seguro de que habrás comprobado como últimamente muchos jugadores realizan ese giro antes de bloquear. Por supuesto esto no es casual, sino que tiene un propósito. Esta acción comenzó a llevarla a cabo el brasileño Anderson Varejao durante su estancia en Cleveland Cavaliers, época en la que coincidió con Lebron James, que, precisamente, fue quien acabó por bautizar así este movimiento. El entrenador J.J. Reddick lo explica a continuación en este video.
Técnica y ejecución
Ahora que ya tenemos claro de lo que estamos hablando vamos a ver cómo debe ejecutarse para que tenga éxito. El detalle al que hay que prestar más atención es el ángulo en el que se pone el bloqueo. Para poder llevar a cabo esta maniobra con éxito ha de realizarse de forma rápida para que a la defensa no le de tiempo a reaccionar. De ahí que el ángulo en el que inicialmente se realiza el bloqueo deba ser diagonal, una posición que permite girar con más velocidad hacia el ángulo en el que verdaderamente se tiene pensado colocar la pantalla.
Cuando la defensa trata de anticiparse es cuando el jugador ha de realizar el giro en la orientación de su cuerpo y llevar a cabo el bloqueo, ahora sí, en el ángulo habitual, lo que genera una ventaja en forma de espacio que puede ser aprovechada por el manejador en base a sus características.
Un jugador que se prodiga frecuentemente en la realización de este tipo de bloqueo es Isiah Hartenstein, actual pivot de los Oklahoma City Thunder. Aquí podemos ver como en su etapa en los New York Knicks, Hartenstein facilitó un buen número de puntos a Jalen Brunson, generándole situaciones de tiro claras que el base no desaprovechó.
Otra forma de llevarlo a cabo es, simplemente, amagando el ángulo del bloqueo a través de la trayectoria de la carrera. Cuando un jugador en línea de fondo corre hacia la zona frontal para poner un bloqueo a toda velocidad, su defensor hará lo mismo, y si tiene instrucciones de cambiar o saltar agresivo tratará de anticiparse.
Es entonces cuando en el último momento el bloqueador puede cambiar la trayectoria de su carrera para bloquear en el lado contrario. Aquí podemos ver un ejemplo en el que Lebron James se aprovecha de esta acción.
Implicaciones tácticas de la Varejao Screen
Este tipo de acción resulta difícil de defender por la confusión que genera. Si el defensor del bloqueador trata de anticiparse, el cambio de orientación dejará el lado opuesto liberado para que el manejador pueda penetrar o finalizar con un tiro sin oposición. Y una vez ejecutado este tipo de bloqueo, como mínimo se genera la duda en la defensa sobre si anticiparse o no.
Esto consigue el objetivo de reducir la presión defensiva en la acción de bloqueo directo. En equipos que practican una defensa en show resulta un verdadero dolor de cabeza, ya que el defensor del bloqueador no tendrá claro en casi ningún momento cuando saltar de forma agresiva, ante el temor de que su hombre lleve a cabo esta maniobra.
Pero además es que la ventaja que proporciona puede aprovecharse de múltiples formas. No se trata tan solo de que el manejador pueda finalizar con una penetración o con un tiro. Otros jugadores pueden aprovecharse del desequilibrio generado, ya que la realización de ayudas por parte de la defensa para neutralizar esta acción abre oportunidades para otros compañeros no directamente involucrados. Aquí podemos ver un ramillete de situaciones en las que a partir de un bloqueo Varejao el ataque logra anotar de diferentes formas.
Popularización
Si bien es cierto que este tipo de bloqueo no es nuevo, lo que sí resulta indudable es que en la actualidad es cada vez más frecuente verlo. La primera vez que tomé conciencia de lo frecuente que se había vuelto realizar el bloqueo Varejao fue viendo jugar a la selección española. Sergio Scariolo, de un tiempo a esta parte, lo utiliza como un recurso más en su arsenal táctico. Y el equipo revelación de esta temporada en la Euroliga, París Basketball, también le saca un gran partido, gracias en parte al enorme talento de TJ Shorts.
Conclusión
La conclusión que puede sacarse de esto es que el baloncesto evoluciona por pequeños detalles más que por cambios revolucionarios, y que esos cambios vienen, en ocasiones, de la mano de la creatividad de los jugadores. Un simple matiz como es cambiar el ángulo del bloqueo en el último instante antes de realizarlo puede parecer insignificante, pero vista su prevalencia en el baloncesto actual, es fácil deducir que para nada lo es.
Anderson Varejao tuvo una carrera decente en la NBA, pero nunca fue una estrella. Sin embargo ha logrado que su nombre quede para la historia gracias a poner en práctica una acción que, probablemente, realizó alguna vez de forma intuitiva. De esto podemos extraer una lección valiosa. Por mucho que los entrenadores queramos mantener el máximo control posible sobre el juego, es importante no coartar la iniciativa de los jugadores para inventar y experimentar.
«Por mucho que los entrenadores queramos mantener el máximo control posible sobre el juego, es importante no coartar la iniciativa de los jugadores para inventar y experimentar«





0 comentarios